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miércoles, 18 de julio de 2018

Ant-Man and The Wasp (2018)


Marvel y su universo cinematográfico se ha agrandado tanto, que ya los spin-off de personajes secundarios tienen hasta segundas partes, y en el caso de Ant-Man, que ya en 2015 me pareció muy interesante, vuelve a estar dirigida por Peyton Reed y mejora aún más aquella propuesta inicial. Si bien aquella primera era lógicamente la explicación y el génesis de este pequeño superhéroe que se agiganta y empequeñece, en esta segunda y repitiendo con los mismos actores tiene un ritmo mucho más alto y toques de comedia que la hacen divertidísima.
Un auténtico acierto de film, que además consigue que disfrutes como un crío en la butaca.


Hay que destacar como es lógico, que toda segunda parte suele contar con mayor presupuesto, si la primera tuvo éxito, por tanto era de esperar que la factura técnica y visual mejorara y vaya si lo ha hecho. También se han cuidado más los detalles y se han currado una cantidad de guiños, que dan mucho que pensar para los frikies de las anécdotas. Estos claros avances también afectan al director, que se muestra más solvente y resolutivo, con lo que consigue una agilidad espectacular, que quizás la anterior cinta no tenía.
Pero ante todo la química entre los protagonistas es la clave, y eso fluye desde el primer momento. Paul Rudd como Ant-Man, Evangeline Lilly como La Avispa, Michael Douglas como el Dr. Hank Pym (la mente ideadora de todo) y Michelle Pfeiffer (Janet, mujer de Hank) lo bordan, con momentos realmente fascinantes. Si a esto le añadimos unos secundarios brutales, todo está en su salsa (Michael Peña está increíble).



Quizás los villanos son los que me fallan un poco en este film, de hecho Walton Goggins está algo desaprovechado, un excelente actor, cuyo papel ridiculizado parece casi de Walt Disney. Quizás eso haya que achacarlo al guión, que sin ser malo y salir muy airoso con numerosos gags cómicos, que quizás cuando debe dar el do de pecho baja el listón. Hannah JOhn-Kamen como Fantasma por momentos está coherente, pero en el final pierde toda la gracia.
de todas formas es interesante la secuencia temporal hilada, que viene tanto del primer film, como de la presencia de Scott Lang en "Capitán América: Guerra Civil" dentro de Los Vengadores, cosa que dejó algo tocada su relación con el Doctor Hank Pym y su hija, pero arregló la de él con su hija y ex-pareja. Es ahí precisamente donde se inicia el film, cuando Ant-Man intenta equilibrar su vida hogareña y sus responsabilidades de superhéroe.


La trama de esta cinta se centra en la misión que tanto Hope Van Dyne, como su padre Hank Pym, intentan recuperar a Janet (Michelle Pfeiffer), madre de la primera y esposa del segundo, que quedó encerrada en el submundo cuántico, mientras intentaban ella y su marido salvar al mundo de un misil destructivo. Ant-Man les ayudará, terminando de ensamblar un edificio con una máquina dentro que les permita transportarse a ese mundo cuántico y rescatarla. Pero los peligros de realizar la misión son elevados, surgiendo enemigos que quieren impedirlo por todos los medios.
Pero amigos entre la simpatía de Paul Rudd, las tonterías de Michael Peña, los diálogos chanantes y los encogmientos y agrandamientos de nuestro Ant-Man uno se lo pasó pipa en el cine.


Os dejo con el tráiler de Ant-Man y la avispa.

lunes, 18 de enero de 2016

The Hateful Eight (2015)

Cartel del film

El viernes se estrenó la octava película dirigida por Quentin Tarantino, Los Odiosos Ocho, donde el director norteamericano vuelve a hacer un western, después de que ya se introdujera en ese terreno con Django Desencadenado, en la que para mi abusaba algo de metraje, a pesar de ser una extraordinaria película. Pero aquí, vuelve a hacer su homenaje al spaguetti western, los géneros de serie B, además de cierta intriga, suspense e incluso thriller, además de tener ecos de films míticos como Río Bravo, por ejemplo. El ritmo del film cae en la parte central, por lo que la película en algunos pasajes debería reducirse en duración, lo que hubiera ganado en agilidad.


Para esta ocasión, Tarantino vuelve a reunir a varios actores que, digamos, son fetiche para él, como es el caso de Samuel L. Jackson, Kurt Russell con el que vuelve a contar después de Death Proof, Tim Roth al que vuelve a recuperar y uno de los actores con los que más contó en su primera época, el algo cascado Michael Madsen. Por otro lado Jennifer Jason Leigh, Bruce Dern, Walton Goggins y Channing Tatum completan el glorioso reparto, sin olvidar a Demian Bichir. 
Pero aquí el director reincide y abusa de manera increíble en hacer lo que le da la real gana, lo que provoca dos cosas, primero que el equilibrio que estaba en el filo en muchos de sus trabajos aquí se va al precipicio por momentos, y por otro lado siempre ha sido un maestro en dilatar los tiempos, y una cosa que antes era un punto fuerte aquí se atasca, resultando repetitiva y poco ingeniosa con respecto a películas anteriores, es decir no hay avance, a pesar de que sigue estando rodada de manera colosal, algo que sigue siendo un sello del autor. Por si fuera poco, la carnicería final es excesiva, aunque a decir verdad, es la mejor parte del film.


La historia se centra pocos años después de la Guerra de Secesión, donde una diligencia (guiño también a la mítica película de John Ford) va a toda velocidad por Wyoming. Los pasajeros son el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su fugitiva Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) a la que no duda en mantener firme, que intentan llegar al pueblo de Red Rock donde la entregará a la justicia por un suculento botín de 10000 dólares. Por el camino se encuentran a dos desconocidos, primero el Mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un antiguo soldado de la Unión convertido también en cazarrecompensas de mala reputación y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff de Red Rock. Al aproximarse una ventisca, se refugian en la Mercería de Minnie, parada habitual de las diligencias en puerto de montaña. Allí se topan con cuatro rostros no habituales, Bob (Demian Bichir) con acento mexicano, Oswaldo Mobray (Tim Roth) el verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Cage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern). Mientras se refugian de la condenada tormenta en la mercería, los 8 viajeros descubren que llegar a Red Rock será complicado. 


Lo curioso, es que las películas de Tarantino tienen la capacidad de dejarte imágenes imborrables para siempre, y una de ellas es ese comienzo con la imagen de Jesús crucificado tallada en madera de Wyoming, sobre la que se imprimen los nombres del reparto coral, y nos anuncian una montaña rusa en la que Samuel L. Jackson, Kurt Russell y compañía van a disfrutar de momentos gloriosos. Pero es en la Mercería de Minnie, donde se cuece todo el bacalao del film y donde se encierran todas las claves del mismo. Allí se juntarán todos los estereotipos de un país como EEUU en la posguerra, cazarrecompensas que viven de eso, palurdos, cowboys, delincuentes de todas las razas y sexos, y una trastienda oculta importante.



En el plano actoral todos están tremendos, pero siento debilidad por Samuel L. Jackson que está soberbio, el propio Kurt Russell, Tim Roth y Walton Goggins, además de la soberbia interpretación de Bruce Dern, al que le tengo un cariño desde Nebraska tremendo.
Pero quizás el director de Pulp Fiction entre otras empiece a repetirse, y en meterse en un callejón sin salida, del que debería salir por su propio bien, para no encasillarse y volverse repetitivo, no es bueno mirarse tanto el ombligo.


Os dejo con el tráiler de los Odiosos Ocho, que es sin duda un reclamo fabuloso.

domingo, 25 de enero de 2015

The Bourne Identity (2002)

Cartel del film

 
Robert Ludlum escribió "El caso Bourne" en 1980, iniciando con ella una trilogía que, tras su muerte, ha sido continuada por otro autor hasta convertirla en una saga de siete novelas. En 2002 Tony Gilroy y William Blake Herron, adaptaron la obra de Ludlum para que Doug Liman realizara El caso Bourne, con Matt Damon dando vida a uno de los ya más famosos espías de la historia del cine. Con este film, se inició una de las mejores sagas de los últimos tiempos, en este tipo de cine.
 
 
 


Jason Bourne, es un asesino del gobierno que un día pierde la memoria y de repente se verá perseguido por sus propios superiores, temiendo éstos que Bourne pueda dar a luz algunos secretos, e ignorando el propio Bourne quién es él en realidad, por lo que poco a poco irá tomando conciencia de quién es realmente, todo ello entre persecuciones, peleas y tiros.
La habilidad del director, es que lo hace desde una perspectiva de thriller de los 70 aderezado con ciertos toques modernos, como el rápido montaje con efectos de sonido, aunque sin abusar, unas escenas de acción de mucho impacto, y persecuciones como la del mini por París, realmente gloriosas.
 
 
  Matt Damon (Jason Bourne)

Lo mejor de esta trama de la película, es que no es complicada, ni tiene giros de guión que sorprendan, sino que es una historia sencilla y muy bien llevada, bien construida, y con una cualidad fundamental y es la de enganchar al espectador desde la primera escena y mantenerte pegado a la pantalla hasta el final. Servida con buen oficio, demostrando que la buena narración de una historia es básico en el cine. Conseguir que el espectador se involucre y preocupe por lo que le pasa a los protagonistas es el gran éxito de un buen film. Y la puesta en escena me parece magnífica.



 
Los actores todos perfectos. Matt Damon lo borda en un personaje hecho a su medida, y que buscando su identidad jamás permite que ni él ni su chica sufran daño alguno, quizás la transmisión de una seguridad pasmosa sea uno de los grandes toques del actor. Franka Potente (morbosa donde las haya) es una buena actriz, que quizás tiene el personaje más débil de la historia, pero clave para el desarrollo y su relación con Damon está muy bien llevada. Destacable Clive Owen, que se hace notar como un frío asesino cuyo encargo es eliminar a Bourne, una de las mejores escenas de la película. Los veteranos Brian Cox y Chris Cooper aportan madurez.
 


Franka Potente
 
 
Liman luego será superado por Paul Grengrass... pero eso es en el siguiente post.
 
Os dejo con el principio de este enorme film.