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viernes, 28 de octubre de 2022

Amsterdam (2022)


David O. Russell dirige Amsterdam, su nuevo film, en el que tiene a su disposición un ramillete de actores de primer nivel. Pero me da la sensación que el director no ha aprovechado el reparto como debería, y el único actor que está a un nivel superlativo y por encima del resto es un soberbio Christian Bale. No es de extrañar que este director tuviera un buen presupuesto a su disposición y esa amalgama de estrellas para el film, ya que sus anteriores películas como El lado bueno de las cosas (2012), La gran estafa americana (2013) o Joy (2015) tuvieron un gran funcionamiento. Ha tenido 7 añitos para hacer la siguiente cinta y al parecer Amsterdam ha sufrido un serio batacazo de taquilla en EEUU, y al ver la película hoy he podido apreciar varios de los motivos.


La historia transcurre en New York en 1933 donde el doctor Burt Berendsen (Christian Bale) tras perder un ojo y sufrir temibles lesiones durante La Primera Guerra Mundial, atiende a otros veteranos de la contienda en una consulta rudimentaria de barrio. Su abogado y antiguo compañero en el ejército Harold Woodman (John David Washington) le requiere para llevar a cabo la autopsia del general Bill Meekins, fundador del batallón en el que ambos sirvieron en Europa durante la guerra, ya que la hija del fallecido, Liz, sospecha que le han podido envenenar en su última estancia europea. Tras constatar que hay gato encerrado, y presenciar el asesinato de Liz en sus narices, Burt y Harold investigan el asunto con la inesperada ayuda de Valerie Voze (Margot Robbie), la enfermera que les atendió en su época de convalecencia y que les fue extrayendo todos los trozos de metralla de su cuerpo uno a uno. Los tres pasan un tiempo en Amsterdam juntos, muy idílico (demasiado, no cuadra) y feliz, pero luego se separarán durante más de 10 años. Su coincidencia de nuevo en New York hará que se unan para descubrir una compleja conspiración.


El asunto es que el film que comienza bastante bien con un planteamiento de thriller clásico y una buena reconstrucción de la época con un buen diseño de producción, pronto empieza a resquebrajarse con un guión torpe, que se pierde en cosas sin importancia y desperdicia temas muy interesantes como las consecuencias de la guerra en los combatientes, la discriminación racial que han sufrido soldados que han dado la vida por su país, los efectos de La Gran Depresión del 29 y las causas que hicieron avanzar los movimientos fascistas que se trasladaron desde Europa a EEUU. A pesar de que hay golpes de humor muy buenos a lo largo de la cinta, hay gags realmente absurdos, como un discurso interminable de un hombre de negocios sobre un asaltante de nidos de pájaros, que provocan que el ritmo baje mucho y el metraje se vaya a dos horas y veinte, realmente excesivo. Están desaprovechados Robert De Niro, Michael Shannon, Mike Mayers, Chris Rock, Anya Taylor-Joy, etc., y Rami Malek directamente no me convence nada. Solo el trío protagonista salva el film, ante todo Christian Bale.


En definitiva una película irregular, con un guión errático y que podría haber sido mucho mejor que el resultado final, se me hizo larga y en algún momento tediosa (sobre todo en el tercer acto).

Os dejo con el tráiler.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Bohemian Rhapsody (2018)


Ayer por fin tuve la oportunidad de ver el biopic dirigido por Bryan Singer sobre la banda Queen, y titulado como una de sus afamadas canciones, Bohemian Rhapsody. Ni que decir tiene que hablamos de una banda de rock británica cuya historia es fundamental explicar para generaciones como las actuales, que han visto como la imagen de esta banda clave en la década de los 70 y con grandes momentos en los 80 ha sido algo cambiada o modificada, ya bien sea por musicales en teatros, cambios de cantante (después de la muerte de Mercury) que nadie entendía, etc...
Y este film cumple muy bien ese objetivo y además entretiene y mucho. Que Roger Taylor y Brian May hayan estado a cargo de la producción ejecutiva, hace que muchas cosas hayan sido cuidadas al detalle, y que sobre todo, la vida excesiva que llevaba Freddie Mercury fuera del escenario (y que afectó a la banda) haya sido tratada sutilmente y con suavidad, eso si, sin negar la homosexualidad de su protagonista.


El film se convierte de esta forma y por derecho propio, en una celebración de la música de la banda, y se centra mucho en un personaje, en su cantante, pianista y compositor Freddie Mercury, al que borda Rami Malek (recordemos que Sacha Baron Cohen abandonó el proyecto porque quería que fuera más adulto), pero de una manera muy inteligente ya que no imita al original, sino que se mimetiza con él y se convierte en él, tanto en sus movimientos, como en sus gestos (el lenguaje no verbal) que simple y llanamente borda. Freddie desafió estereotipos e hizo añicos tradiciones para convertirse en un showman único y de los más queridos del mundo. La explicación del origen de su familia (recordemos que Farrohk Bulsara, su auténtico nombre, nació en Zanzíbar, actual Tanzania) es muy importante y está muy bien explicada.



Ese meteórico ascenso al olimpo de la música está muy bien diseccionado, primero mostrando como se conocen, luego cuando deciden grabar el primer disco, las tensiones con el jefe de EMI, su revolucionario sonido, y luego la crisis de esa época en la que el estilo de vida de Mercury estaba fuera de control y afectó de manera tremenda al grupo, hasta la reunificación en el Live Aid de 1985. Muy interesante también es la aportación de Lucy Boynton en el papel de Mary Austin, su esposa (y que lo fue hasta el día de su muerte en 1991), y como ella se va dando cuenta del giro que va sufriendo hasta que admite su bisexualidad (aunque realmente pasado al otro lado, no volvió a la hetereosexualidad). La banda era como una familia, eso está muy bien explicado, y como en toda familia las trifulcas, peleas y reconciliaciones estaban a la orden del día. Ni que decir tiene, que todos los actores que interpretan a los miembros del grupo están excelentes (a parte de su caracterización brutal), Gwilym Lee como Brian May, Ben Hardy como Roger Taylor y Joseph Mazello como John Deacon.


Pero hay un acontecimiento que marca la película, y se ve desde el principio al adelantar en un flashback lo que se puede ver al final, es decir, el concierto del Live Aid de 1985. Antes Freddie arrepentido había pedido volver al grupo, y en ese evento es el regreso triunfal en un concierto que resultó mítico y cuya actuación es recordada siempre, porque Mercury lo dio todo y se nota, inolvidables esos alaridos que pusieron patas abajo el antiguo estadio de Wembley.
Antes de esa actuación la voz del grupo comentó su enfermedad al resto de la banda en los ensayos y no quería lloros, lo que perseguía era hacer música con sus compañeros hasta que dejara de existir. Os aseguro que ver en el cine esa actuación del Live Aid, esa rememoración, me hizo recordar la original que pude ver por televisión, y me emocioné otra vez (y lo dice un no fanático del grupo).


Os dejo con el tráiler del film.