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viernes, 28 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVI)

Como decía ayer, e1997 James Cameron dirigió, produjo, hizo el guión y montó la superproducción Titanic, que ya había tenido años atrás dos films dedicados al mismo tema, primero fue El hundimiento del Titanic de 1953 dirigido por Jean Negulesco, siendo creo la más floja, y la segunda que fue, pienso, la mejor titulada La última noche del Titanic dirigida por Roy Baker en 1958, basada en el libro de Walter Lord, bastante más cercana a la realidad. Pero Cameron en 1997 rompió la baraja, ya que partió de un presupuesto que superaba los 200 millones de dólares, pero nos guste o no (y yo tardé mucho en ver este film porque su publicidad y marketing fueron escandalosos y me echaban para atrás) es una cinta muy importante en la historia del cine, sobre todo en el aspecto de la producción. Recuperó la inversión con creces ya que recaudó más de mil millones en total, fue innovadora en efectos especiales y ganó un total de once Oscars, que se dice pronto.
La idea le surgió a James Cameron cuando vio en la televisión un documental sobre el hundimiento del Titanic, ya que quedó impresionado por las historias que narraban los supervivientes. Decidió que esas historias debían llevarse a la gran pantalla, empezó a trabajar en el guión, pero teniendo en mente que no quería una película más sobre catástrofes, lo que realmente ansiaba era convertir el film en un gran espectáculo, y así lo hizo. 
El director se valió de un largo flashback para enseguida centrarse en la joven pareja protagonista interpretada por Jack (Leonardo DiCaprio) y Rose (Kate Winslet), como si fueran modernos amantes de Verona, incluyendo en la trama la desaparición de un diamante para dar algo de suspense. De hecho, una anécdota interesante del director, es que cuando tuvo que convencer a los productores para obtener la financiación, simplemente les enseñó un dibujo del Titanic  y les dijo: "trata del barco más Romeo y Julieta". 
Jack es un joven artista de clase baja, que gana en una partida de cartas un pasaje para viajar a América en el Titanic, el trasatlántico más grande y seguro jamás construido (o eso se publicitaba). A bordo conoce a Rose, una joven de buena familia y clase alta, venida a menos y que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quién solo le interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose, obviamente se enamoran, pero el prometido y la madre de ella Ruth (Frances Fisher) ponen todo tipo de trabas a su relación.


En una cena de la gente de primera clase, Jack es invitado, siendo presentado por Cal y recalcando que está en tercera clase, y que ayudó a su prometida, a lo que Jack cuenta como consiguió el pasaje ganando una partida de póker, y es preguntado por su dirección de residencia a lo que contesta que en ese momento su dirección es el propio Titanic. Jack, lógicamente por su clase social, está algo perdido con tanta cubertería, a lo que Molly Brown (Kathy Bates) le enseña que debe empezar por los cubiertos del exterior e ir hacia los del interior. Cuando van a servirle el caviar, le pregunta el camarero que cómo lo quiere, y dice que no quiere, que nunca le ha gustado...

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLV)


En 1997 James Cameron dirigió, produjo, hizo el guión y montó la superproducción Titanic, que ya había tenido años atrás dos films dedicados al mismo tema, primero fue El hundimiento del Titanic de 1953 dirigido por Jean Negulesco, siendo creo la más floja, y la segunda que fue, pienso, la mejor titulada La última noche del Titanic dirigida por Roy Baker en 1958, basada en el libro de Walter Lord, bastante más cercana a la realidad. Pero Cameron en 1997 rompió la baraja, ya que partió de un presupuesto que superaba los 200 millones de dólares, pero nos guste o no (y yo tardé mucho en ver este film porque su publicidad y marketing fueron escandalosos y me echaban para atrás) es una cinta muy importante en la historia del cine, sobre todo en el aspecto de la producción. Recuperó la inversión con creces ya que recaudó más de mil millones en total, fue innovadora en efectos especiales y ganó un total de once Oscars, que se dice pronto.
La idea le surgió a James Cameron cuando vio en la televisión un documental sobre el hundimiento del Titanic, ya que quedó impresionado por las historias que narraban los supervivientes. Decidió que esas historias debían llevarse a la gran pantalla, empezó a trabajar en el guión, pero teniendo en mente que no quería una película más sobre catástrofes, lo que realmente ansiaba era convertir el film en un gran espectáculo, y así lo hizo. 


El director se valió de un largo flashback para enseguida centrarse en la joven pareja protagonista interpretada por Jack (Leonardo DiCaprio) y Rose (Kate Winslet), como si fueran modernos amantes de Verona, incluyendo en la trama la desaparición de un diamante para dar algo de suspense. De hecho, una anécdota interesante del director, es que cuando tuvo que convencer a los productores para obtener la financiación, simplemente les enseñó un dibujo del Titanic  y les dijo: "trata del barco más Romeo y Julieta". 
Jack es un joven artista de clase baja, que gana en una partida de cartas un pasaje para viajar a América en el Titanic, el trasatlántico más grande y seguro jamás construido (o eso se publicitaba). A bordo conoce a Rose, una joven de buena familia y clase alta, venida a menos y que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quién solo le interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose, obviamente se enamoran, pero el prometido y la madre de ella Ruth (Frances Fisher) ponen todo tipo de trabas a su relación.
En medio de todo el embrollo el gigantesco y lujoso transatlántico se aproxima a un iceberg enorme, con el que inevitablemente van a chocar, esa escena al principio de la película sigue impactando, ya que los daños que sufre el buque al impactar con el bloque de hielo gigante resultan ser fatales e irreparables, la cara del primer oficial Murdoch (Ewan Stewart) es un poema.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 30 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDVII)


Como he dicho alguna vez, James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator en 1984, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.
Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluidos policías y departamentos enteros.
En otra escena mítica el Terminator anda detrás de Sarah y Kyle la lleva en el coche para salvarla, en el garaje y después de haber recibido balazos de la máquina, Kyle le explica que clase de bicho trata de matarla, y cuya apariencia es humana, pero no sólo en la piel, sino hasta en el aliento, y cuyo objetivo es eliminarla.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CLX)


años tardó James Cameron en dirigir la secuela de Ternimator, titulada Terminator 2: El juicio final en 1991. En este film Sarah Connor, la madre soltera del rebelde John Connor, está ingresada en un psiquiátrico. Unos años antes, un viajero del tiempo le había revelado que su hijo sería el salvador de la humanidad en un futuro dominado por las máquinas. Se convirtió en una especie de guerrera y educó a su hijo en tácticas de supervivencia, por esa razón está recluida en un manicomio, donde sus doctores piensan que cuenta historias inventadas y que está loca. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000, llega del futuro para asesinar a John (que se mimetiza con los humanos y los copia), un viejo modelo T-800 es enviado para protegerle, este T-800 es el papel que interpreta Arnold Schwarzenegger, y que curiosamente aquí está del lado bueno, no como en la primera que era el malo.
Suele pasar muchas veces que el presupuesto de la segunda parte supera con creces al de la primera, pero el nivel a veces no alcanza, pero no es el caso. Cameron consiguió mantener el mismo tono que en la primera parte, volviendo a cautivar al público con una mezcla similar de acción, ciencia ficción, violencia, suspense y profecías del apocalipsis.
La banda sonora corrió a cargo de Brad Fiedel, ahí el director encontró a su mejor aliado mezclando melodías con sonidos industriales y metálicos, sintonizando con los cyborgs asesinos del futuro.


Os dejo con el Main title theme.

viernes, 23 de junio de 2023

Escenas míticas del cine (CCLXXXVII)


Como he dicho alguna vez, James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator en 1984, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.
Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluidos policías y departamentos enteros.
En otra escena mítica el Terminator va a la comisaría de policía, donde sabe que está Sarah, pregunta por ella haciéndose pasar por un amigo, el policía de la entrada le dice que no puede verla porque está declarando, y el Terminator dice que volverá, ipso facto coge el coche y embiste al policía y se mete en la comisaría matando a todo el que ve. Kyle logra huir y llevarse a Sarah, mientras el Terminator les dispara.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 14 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVII)


7 años tardó James Cameron en dirigir la secuela de Ternimator, titulada Terminator 2: El juicio final en 1991. En este film Sarah Connor, la madre soltera del rebelde John Connor, está ingresada en un psiquiátrico. Unos años antes, un viajero del tiempo le había revelado que su hijo sería el salvador de la humanidad en un futuro dominado por las máquinas. Se convirtió en una especie de guerrera y educó a su hijo en tácticas de supervivencia, por esa razón está recluida en un manicomio, donde sus doctores piensan que cuenta historias inventadas y que está loca. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000, llega del futuro para asesinar a John (que se mimetiza con los humanos y los copia), un viejo modelo T-800 es enviado para protegerle, este T-800 es el papel que interpreta Arnold Schwarzenegger, y que curiosamente aquí está del lado bueno, no como en la primera que era el malo.
Suele pasar muchas veces que el presupuesto de la segunda parte supera con creces al de la primera, pero el nivel a veces no alcanza, pero no es el caso. Cameron consiguió mantener el mismo tono que en la primera parte, volviendo a cautivar al público con una mezcla similar de acción, ciencia ficción, violencia, suspense y profecías del apocalipsis.
En una escena mítica y descartada finalmente de la cinta, John Connor (Edward Furlong) tiene una conversación con el T-800 en el que le trata de explicar que debe de sonreír para no parecer tan anticuado y le muestra ejemplos, la sonrisa de Arnold no tiene precio.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 29 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLII)

7 años tardó James Cameron en dirigir la secuela de Ternimator, titulada Terminator 2: El juicio final en 1991. En este film Sarah Connor, la madre soltera del rebelde John Connor, está ingresada en un psiquiátrico. Unos años antes, un viajero del tiempo le había revelado que su hijo sería el salvador de la humanidad en un futuro dominado por las máquinas. Se convirtió en una especie de guerrera y educó a su hijo en tácticas de supervivencia, por esa razón está recluida en un manicomio, donde sus doctores piensan que cuenta historias inventadas y que está loca. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000, llega del futuro para asesinar a John (que se mimetiza con los humanos y los copia), un viejo modelo T-800 es enviado para protegerle, este T-800 es el papel que interpreta Arnold Schwarzenegger, y que curiosamente aquí está del lado bueno, no como en la primera que era el malo.
Suele pasar muchas veces que el presupuesto de la segunda parte supera con creces al de la primera, pero el nivel a veces no alcanza, pero no es el caso. Cameron consiguió mantener el mismo tono que en la primera parte, volviendo a cautivar al público con una mezcla similar de acción, ciencia ficción, violencia, suspense y profecías del apocalipsis.
En una escena mítica y con reminiscencias de la primera, el T-800 llega a la tierra y entra desnudo en un bar de moteros, y a uno de ellos que juega al billar le dice que necesita su ropa, sus botas y su moto, el motero le quema el cigarro en la piel al androide, que empieza a repartir estopa hasta conseguir lo que quiere, su salida vestido del garito es muy mítica.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLI)

Como decía ayer, James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator en 1984, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.
Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluidos policías y departamentos enteros.
En otra escena mítica el Terminator va a la tienda de armas Alamo Gun, y pide varias armas al dependiente (Dick Miller), que se las va sacando todas y se hace ilusiones de que ese día trabajará poco ya que tiene un buen comprador, pero cuando tiene todo lo que quiere prueba una de las armas con él.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 27 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCL)


James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator en 1984, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.
Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluidos policías y departamentos enteros.
En una escena mítica, su aterrizaje en la tierra empieza con un encontronazo con unos punkis (Bill Paxton, Brian Thompson y Brad Rearden), mientras el robot con apariencia humana está completamente desnudo y quiere que le dejen su ropa, ante la negativa ellos sacan las navajas, pero a Terminator eso no le intimida.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 28 de febrero de 2017

Ha muerto Bill Paxton.


El domingo, horas antes de comenzar la gala de entrega de los Óscars, saltaba la triste noticia, fallecía Bill Paxton, el actor texano, a los 61 años de edad. El que fuera actor fetiche de James Cameron, con el que ha trabajado en películas como Aliens el regreso, Titanic, terminator o Mentiras Arriesgadas moría por complicaciones tras una operación quirúrgica.
Era considerado uno de los mejores actores secundarios de la industria y había participado en más de 40 películas, donde títulos como Twister, Apollo 13, Límite vertical, Tombstone la leyenda de Wyatt Earp, etc... En los últimos años protagonizó la serie televisiva Big love con nominaciones a los Globos de Oro al mejor actor.


Era hijo de un empresario y una ama de casa, y se mudó a Los Ángeles a los 18 años donde encontró trabajo de mano de Roger Corman en el mundo del cine. Luego, después de unos años, se mudó a New York donde estudió interpretación. Dos veces casado, y tiene dos hijos de su segundo matrimonio.
Su primer film fue Crazy Mama en 1975, pero fue en 1981 con El pelotón chiflado donde realmente empezó a despegar. A partir de ahí títulos como Calles de fuego (1984), Terminator (1984) o Aliens (1986) le encumbraron. Éstas dos últimas dirigidas por James Cameron fueron un éxito absoluto. Volvería a rodar con él en Mentiras arriesgadas (1994), otro taquillazo por cierto. Apollo 13 (1995) o Twister (1996) y sobre todo Titanic (1997) agrandaron su leyenda. Siguió haciendo películas en este siglo como Thunderbirds (2004) o Indomable (2011), pero ya se había decantado más por las series. Actualmente hacía Training day, la adaptación televisiva del oscarizado film que protagonizaba Denzel Washington junto a Ethan Hawke. Su último film fue The Circle, pendiente de estrenar en abril.


Os dejo con una escena de Aliens el Regreso, de 1986, dirigida por James Cameron, que aparece en la versión extendida. En ella el grupo intenta saber porqué los bichos tardan tanto en hacer su ataque final al complejo, porqué lo hacen por el techo y porqué el nido está casi vacio cuando Ripley (Sigourney Weaver) se mete para rescatar de nuevo a la niña.

viernes, 10 de julio de 2015

The Terminator (1984)

Cartel del film

Ayer pude ver en cine en versión original remasterizada The Terminator. James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator en 1984, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.


Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluidos policías y departamentos enteros.


Uno de los grandes aciertos de este mítico film, es que mucha parte de su éxito radica en como se nos presenta a los personajes principales Sarah y Kyle, muy humanos y no como a unos incombustibles guerreros, que lo que harán será sobrevivir al constante asedio de la máquina. Ella vive despreocupada y  le gusta pasárselo bien, además de vivir ajena al futuro que le espera. Por otro lado Reese llega desnudo al tiempo presente (literalmente) y hasta una buena parte avanzada del metraje, nos mantiene con la duda de si será el que quiere matar a Sarah o salvarla, el típico engaño cariñoso del director, siendo la interpretación de Biehn de una humanidad extrema ("He viajado en el tiempo por ti" le llega a decir a ella).



Uno de los momentos más alucinantes del film es el que se vive en la discoteca Tech Noir donde Sarah se refugia para llamar a la policía y pedir ayuda, y se recrea en un ambiente ochentero total que se nota en las ropas, cabelleras y estilos, la cámara se relentiza describiendo la entrada del Terminator, consiguiendo transmitir al espectador las mismas sensaciones que se tiene cuando uno tiene un accidente en el que todo parece transcurrir a cámara lenta. Mítica también la frase de Kyle a Sarah cuando le dice "ven conmigo si quieres vivir".


Pero no nos olvidemos de la imponente presencia de Arnold Schwarzenegger, un tipo culturista, musculoso, de pocas palabras y mucha acción, todo ello encaminado a una máxima eficiencia. Se trata de un cybor, una máquina cuyo tejido humano es vivo, pero que es capaz de reproducir sonidos de los humanos y es casi inmune a las balas que recibe. Sus miradas y movimientos de ojo (casi de Gran hermano) han quedado grabados para siempre en nuestros cerebros.
Dentro de las escenas de acción perfectamente rodadas, es evidente que el trabajo de maquillaje y de utilización de dobles y muñecos para suplantar al Terminator fue excelente.
Cameron utiliza un guión sencillo y su narrativa es algo tosca, cosa que pulirá con el tiempo, y que aquí queda perfectos.
Destacar también a unos secundarios de lujo, que dan un empaque tremendo al film.


La parte final con Sarah destruyendo definitivamente a la máquina en la fundición y empezando su embarazo, con esa tormenta que se avecina a lo lejos de la gasolinera mexicana donde reposta gasolina, deja clara abierta la historia a una continuación que sería gloriosa... pero esa es otra película.

Os dejo con el tráiler del film.