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domingo, 21 de diciembre de 2025

Sirât. Trance en el desierto (2025)

Por fin pude ver la película que ha sido elegida por España para representar a nuestro país en los Óscars como mejor película internacional, la road movie Sirât -Trance en el desierto. Esta odisea salvaje moderna es muy cierto que te deja impactado, al principio piensas que se va a basar todo en el asunto de las raves en el desierto y la verdad es que la cosa cambia y mucho, ese es digamos el vehículo a partir del cual se nutre la historia que se nos cuenta. Oliver Laxe, el director, no te deja indiferente y te propone un viaje por el desierto puro y duro y en unas condiciones que se van haciendo cada vez más duras en todos los sentidos. Se trata de un film de pulsión que te va atrapando y enganchando poco a poco, y eso que al principio del visionado me costó cogerle el punto y hasta estuve a punto de abandonarlo.


Se nos cuenta la historia de un hombre llamado Luis, al que da vida un genial Sergi López y su hijo Esteban (al que interpreta Bruno Nuñez Arjona) que llegan a una rave perdida en Marruecos. Aquí hago un paréntesis, esa colocación de los bafles para que suene la música se te queda grabado, por momentos me quiere recordar al concierto de Pink Floyd en Pompeya... piensa uno en su cabeza rockera, pero no, de repente tienes a cientos de locos por la electrónica totalmente ensimismados con lo que sale por esos altavoces gigantes. Padre e hijo entre esa marabunta electrónica reparten fotos de Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas que no tienen amanecer y un tipo de libertad que les proporciona que les es completamente desconocida. Les preguntan en concreto a un grupo de raveros que dicen desconocer a Mar, y deciden seguirlos a una última fiesta hacia el Sur que también se celebrará en el desierto, también la última oportunidad de encontrar a Mar, aunque ellos avisan a Luis que el camino es difícil y su furgoneta puede que no aguante.


Es entonces cuando se monta la expedición en busca de una quimera y con todos los problemas que tendrán a lo largo del viaje, caminos escarpados, ríos que atravesar, etc., cosas que van superando poco a poco. Pero el film va cogiendo una tensión que es constante, en un crescendo que ya no parará y lo que es mejor muta en otra película que se maneja en terrenos más peligrosos, se podría decir incluso que tuviera dos partes porque la segunda es otra historia. La aridez de las montañas y el desierto en general, esas carreras por las ásperas planicies, son características constantes y podría parecer que hay un nexo de unión con el despliegue del gran George Miller en Mad Max, pero no, la historia vira y nos da un golpe de realidad tras otro, en un final de historia realmente devastador que te deja sobrecogido y francamente tocado.
Pero es en esta parte donde el director te deja imágenes impactantes a la luz de los focos de las camionetas y líneas de carretera intermitentes que te transportan a ese trance hipnótico que se rompe de la manera más inimaginable.


Todo es apocalíptico en el film, pero sin ciencia ficción, hasta cuando llega el ejercito marroquí y los desaloja de la rave inicial, dicen estar en estado de emergencia y se barrunta una tercera guerra mundial, da igual, ellos siguen a su rollo y su historia, ajenos a si el mundo se vuelve loco.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 11 de octubre de 2020

Rifkin's Festival (2020)

Woody Allen ha estrenado su nuevo film Rifkin's Festival inaugurando la sección oficial del 68º Festival de San Sebastián, manteniendo así su fidelidad a hacer una película al año, algo que solo se interrumpió en 2018, y que además coincide que tiene a dicha ciudad como escenario de la cinta. Woody tiene ya 84 años, pero su amor por el cine sigue completamente intacto, al igual que varias de sus míticas características que se van repitiendo a lo largo de los años en sus películas, como la del personaje principal que unas veces interpreta él mismo y otras veces es otro actor, pero cuyos rasgos principales son las de un judío hipocondríaco, amante del cine, que acude al psicoanalista, amante de las mujeres, etc., en esta comedia romántica lo que varía es que este personaje tan suyo es ya mayor y ya no está para muchas batallas, con algún problema de salud y un matrimonio que hace aguas.


Aquí narra la historia de un matrimonio estadounidense que acude al Festival de San Sebastián, al que ella va como miembro de una productora de cine, y él como acompañante. La pareja, Mort (Wallace Shawn) y Sue (Gina Gershon) está hace años prendada de la ciudad, su belleza, la comida y el encanto de España. Durante los días que pasan allí queda ya muy claro el lío de ella con Phillipe (Loui Garrel) un aclamado director francés, al que además de acompañar en todas sus entrevistas y actos relacionados con el Festival, en las comidas o cenas siempre son a tres bandas y ya se sabe, son multitud. Él por su lado conoce a Jo Rojas (Elena Anaya) una doctora que le atiende de unos dolores en el pecho y de la queda prendado.
 

En esta comedia romántica Allen trata de nuevo una trama coral donde caben las frustraciones sentimentales, los adulterios, los flechazos a la primera, que fluyen de manera precisa a la vez que es capaz de soltar citas una detrás de otra, mezclado con declaraciones de amor y con la reelaboración visual (utilizando a los protagonistas) de obras señeras de Bergman, Welles, Fellini o Godard a los que cita en todo momento. Todo eso tiene un parte de mucha sátira e ironía cuando fustiga (sobre todo mediante el personaje de Mort) con saña las vanidades de jóvenes cineastas franceses que sólo saben mirarse el ombligo (algo típico de la idiosincrasia gala), centradas en el personaje de Garrel que se presta de manera genial a esa caricatura.


En el otro lado se establece un paralelismo, en el que un gran Wallace Shawn pasea por las calles, plazas y parques de San Sebastián, como lo haría el propio Woody por Manhattan, utilizando en este caso como guía al personaje de Elena Anaya, que es el tipo de mujer que no suele acertar con sus parejas, de hecho está en medio de una profunda crisis con Paco, un pintor al que da vida Sergi López y que abusa del alcohol y otras mujeres, un juego que aceptó al principio pero que empieza a ser bastante dañino para ella. Mort lo intenta con ella, pero la doctora no le abre la puerta del todo.


Os dejo con el tráiler de esta entretenida película.

viernes, 8 de junio de 2018

The Man Who Killed Don Quixote (2018)


Terry Gilliam, el ex Monty Python, dirige este film después de llevar detrás de rodarlo 25 años, y haber podido por fin sacar adelante el proyecto. A finales de los años 90 comenzó el rodaje con Johnny Deep como Sancho Panza y Jean Rochefort como Don Quijote, pero aquel rodaje se suspendió por problemas económicos, inundaciones, un accidente del protagonista, etc., algo que obligó a su cancelación y que quedó reflejado en el documental "Perdidos en la Mancha" (con vocación de making of). Después de infinitos problemas, incluso un antiguo productor que quiso impedir su estreno en Cannes, la cinta clausuró el festival y todo salió adelante. Se ha rodado en España casi toda, Navarra, Madrid y Toledo, pero también Portugal. 



Dicho esto, mi concepto global de la película es mejor de lo que esperaba, teniendo en cuenta que la lectura del Quijote y su traslado a la pantalla es algo que ya sucedió en otros trabajos digamos más fieles, y que no resulta fácil, además de que en este caso concreto hay una subpelícula que yace por debajo del propio film. Estaba claro por donde iría el concepto de Gilliam, y de su guionista Tony Grisoni que adaptan a su manera la novela de Miguel de Cervantes, es decir, tiene la exageración, incluso lo grotesco como signos identificativos, y se permite ciertas licencias acorde a su propia historia. Algo que queda claro ya en el inicio, ya que el director de esa nueva versión (niño mimado del jefe) descubre de forma muy sorprendente, una copia de la adaptación que libremente hizo cuando era estudiante, y por tanto era una persona diferente.


Ese personaje, el director de esa nueva visión del film, Toby, es interpretado por Adam Driver, que se le entiende bien gracias a esos excesos del inicio. Toby es ahora un director de anuncios muy cínico, que se verá envuelto en los delirios estrafalarios de un viejo zapatero español, al que él cuando era estudiante y realizó su corto, convirtió en Don Quijote (interpretado por Jonathan Price). El problema radica en que se vuelven a cruzar sus caminos más de diez años después, y aquel zapatero se cree que es el ingenioso hidalgo de verdad. Todo ello conducirá a una serie de aventuras cómicas (muchas muy bien adaptadas de la mítica novela) y cada vez más surrealistas, lo que hará que Toby (casi obligado a ser Sancho Panza) se vea abocado a enfrentarse a las repercusiones de lo que él rodó cuando era un joven idealista, pero que cambió la vida de un pequeño pueblo español y la de sus habitantes para siempre.


Pero si que es cierto, que mientras vas viendo el trabajo te quedan dos partes distintas en la cabeza y que no están anexionadas ni engrasadas como deberían, y es ahí donde el film no acaba de funcionar. Por un lado esa revisión de la novela, con pasajes llevados de manera magistral, y ante todo esa figura del hombre que ha acabado creyéndose que es El Caballero de la Triste Figura con un más que convincente Price, y la máxima por extensión de que "todos llevamos un Quijote dentro", pero por otro un guión al que le cuesta discernir de manera segura entre los saltos que hay de realidad y ficción, algo que induce a despistar y confundir. 
Lo que si que es realmente chocante, es que a veces la propia película es engullida por sus propios excesos, ya que hay escenas muy influenciadas por lo visto antes.


Y en cuanto al elenco de actores españoles que aparecen en la cinta, Oscar Jaenada como gitano raro, pero puntualmente importante, está bien, Jordi Mollá como mafioso ruso no desentona, pero Sergi López y Rossy de Palma haciendo de moros... ups, me costaron. Stellan Skarsgard es el productor de despacho que busca mecenas, y Olga Kurylenko su esposa despechada e insatisfecha. Joana Ribero como Dulcinea dominada está bastante creíble.
Juntos Price y Driver hacen que el espectador ría y se lo pase bien, hacen un buen tandem, aunque esa mezcla de ironía y surrealismo a paladas no a todos le siente bien.


En definitiva Gilliam ha conseguido hacer realidad un proyecto que parecía ya condenado al ostracismo, pero en líneas generales la narrativa tiene cierta confusión, con algunos momentos brillantes sin duda, pero si que adolece de una continuidad y firmeza, asaltando dudas que quizás vengan provocadas por todo lo difícil que fue llevar a cabo la película.

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Un día perfecto (2015)

Cartel del film


Fernando León de Aranoa acaba de estrenar Un día perfecto, su nueva película, en la que cuenta con un elenco de actores de primer nivel, Benicio del Toro, Tim Robbins o Olga Kurylenko, entre otros. Ambientada en los Balcanes de los 90, supuestamente en proceso de pacificación después de una cruenta y salvaje guerra civil que partió a la antigua Yugoslavia y con muchas brechas abiertas, el film tiene más de tragicomedia que de ejercicio de humor negro (que también tiene algo). Es ahí, en la parte más cómica, donde sus diálogos afilados, desmitificadores, con ironía fina, humanistas y muchos de ellos brillantes, son amenos y nunca destruyen, es decir te hacen reír.


Un día perfecto sitúa la acción en una jornada cualquiera de un grupo de cooperantes que pertenecen a una ONG (de ficción) llamada Aids Across Borders, Ayuda sin fronteras. De hecho el comienzo del film será el leit motiv de todo el guión, ya que este grupo de cooperantes debe sacar a un muerto que ha sido arrojado a un pozo, con el fin de que no contamine el agua y pueda ser utilizado por los habitantes. Sophie (Mélanie Thierry) quiere ayudar a la gente, Mambrú (Benicio del Toro) quiere volver a casa y es el jefe del grupo, Damir (Fedja Stukan) es el intérprete y quiere que la guerra termine, mientras B (Tim Robbins) no sabe ni lo que quiere, además de añadirse Katya (Olga Kurylenko) que tuvo un affair amoroso con Mambrú y Nikola (Eldar Residovic) que quiere recuperar su balón de fútbol y poder ver a sus padres (en teoría desplazados por el conflicto).
El problema es que, una tarea aparentemente simple, se convierte en casi una misión imposible desde que se rompe la cuerda en el primer intento, debido al peso del muerto. A partir de aquí el peor enemigo es la irracionalidad y las situaciones que el propio conflicto genera como dificultad añadida, donde los militares ponen más trabas de las debidas y los habitantes viven sumidos en la desgracia de lo que están soportando.


Los actores masculinos están brutales, sobre todo Benicio del Toro (espléndido) y Tim Robbins (bestial), y también los femeninos que pugnan por sobresalir tanto en la pantalla como en la trama. La guapa Katya intenta imponerse jerárquicamente sobre la inexperta Sophie (la ve como rival por llevarse a Mambrú) como cuando ella fue voluntaria y cayó bajo los encantos de él. Sin embargo, Sophie sólo quiere hacer bien su trabajo en beneficio del pueblo al que ha ido a ayudar, incluso saltándose toda la burocracia para imponer la razón y el sentido común. Quizás la única pega es que son papeles supeditados a el de los hombres y dependientes de ellos encontrando de vez en cuando algún cliché machista.


Gran película, con planteamiento inteligente, gran sentido del humor, ironía, etc., además de dar un relato sobre la guerra en el que se omiten explosiones, tiros y violaciones, y por tanto escenas desagradables, y además no entra a juzgar lo que allí pasó, ni meterse con los políticos (sólo lo reseñado de la burocracia del ejército).
Por otro lado destacable y potente banda sonora con Sweet dreams versioneada por Marilyn Manson o Where have all the flowers gone de Pete Segger, claves en momentos dramáticos.

Os dejo con el tráiler.

sábado, 21 de febrero de 2015

El Niño (2014)

Cartel del film


Daniel Monzón, que comenzó en el mundo de las críticas, dio el salto a la dirección con "El corazón del guerrero" (antes lo hizo como guionista en Desvío al paraíso), luego vendría "El robo más grande jamás contado" y la desigual "La caja Kovak", para coronarse con la magnífica Celda 211 que arrasó en los premios Goya. Varios años de espera, 5 en concreto, le ha llevado preparar su nuevo film, El Niño, que venía avalada por un buen presupuesto y una cosa de la que suele adolecer nuestro cine, una gran campaña de publicidad (Mediaset estaba detrás y se notaba).



Jesús Castro

 
El Niño, aborda la temática del narcotráfico dentro del Estrecho de Gibraltar, esos 14 kilómetros míticos que separan un continente de otro, mostrándonos tanto a los policías que luchan contra el crimen como a los individuos que se dedican a transportar la droga de uno a otro continente. La obsesión de resolver un caso, el afán de obtener dinero fácil y la corrupción de las autoridades son algunos de los contenidos de la película, a la que de vez en cuando se le añaden unos toques de humor y de romance. Es un thriller policíaco, no cabe duda, que funciona, si, pero hay algo que le falla, y a medida que iba avanzando el film iba dándome cuenta de dónde estaba ese talón de Aquiles. 





Mirad que tengo admiración por un actor como Luis Tosar, y no digamos ya por Eduard Fernández, pero el primero no está a su nivel habitual en este film, no digo que esté mal, pero no me acabo de tragar su personaje de buen poli (Jesús) que le dan por todos los lados y siempre está bajo amenazas, como tampoco el de su compañera que interpreta Bárbara Lennie (Eva). Eduard está sublime, en un papel de policía corrupto que borda. Sin embargo, Jesús Castro, está magnífico, la nueva estrella del cine español, que haría bien en quitarse el cerrado acento andaluz que arrastra para no encasillarse, porque cualidades tiene de sobra para triunfar y aquí demuestra muchas de ellas, haciendo de un chaval que le echa mucho arrojo y valentía, pero poca cabeza a una situación que poco a poco le va cerrando los caminos.
 


Luis Tosar y Bárbara Lennie

 
El film cuenta con escenas de acción muy bien rodadas, con las lanchas y el helicóptero de la policía en varias ocasiones, pero el ritmo del film se ve algo alterado cuando mete la historia romántica por medio, bajando algo su interés. Destacar a Mariam Bachir (Amina), una bellísima actriz que protagoniza el romance con El Niño. De los apartados técnicos de El Niño sólo se pueden decir palabras de elogio. Se nota que Monzón ha cuidado muchísimo su realización, quedando atrás los años en los que la puesta en escena y la factura de una película española no podían rivalizar con las de una de origen estadounidense.



 
El Niño es una buena mezcla de cierto cine quinqui netamente español, con el policiaco internacional de alto nivel, que estamos acostumbrados a contemplar procedente de otras latitudes y países, y las mira frente a frente, sin dárselas de prepotente pero también sin demasiados complejos. Por algunos momentos me recuerda fases de Corrupción en Miami (la película) pero a la española. Estamos ante un film que hubiera necesitado algo más de garra visual, de un realismo menos plano y aburrido de contemplar, pero también es cierto que apuntala bien sus bases, donde Monzón lleva orgulloso y por bandera el cine de género.


Luis Tosar y Eduard Fernández
 
 
En definitiva una entretenida cinta, con, a mi juicio, una duración algo excesiva, pero que necesitamos en nuestro cine. Un thriller que nos aporta muchas cosas buenas y otras mejorables, pero que bajo mi punto de vista es muy necesario este tipo de trabajos que enriquecen nuestro cine y lo pone a un alto nivel con sus detalles mejorables.
 
Os dejo con el tráiler.
 
 

martes, 20 de noviembre de 2012

El cielo abierto (2001)

    Cartel del film

 
En el año 2001 se estrena El cielo abierto, film de Miguel Albadalejo protagonizado por Sergi López, Mariola Fuentes y Emilio Gutierrez Caba en sus papeles principales. El guión y el argumento son de Elvira Lindo.
Miguel (Sergi López) es un psiquiatra que acaba de ser abandonado precipitadamente por Sara, su mujer, y cuya suegra (María José Alfonso) viene a pasar una revisión médica justo en esos días, quedándose hospedada en su casa.
De sus mútiples pacientes, que son todos desternillantes, hay uno que le roba la cartera, y cuando le va a buscar, su hermana Jasmina (Mariola Fuentes) le devuelve todo, pero Miguel se acaba enamorando de ella, de su naturalidad y humanidad, a pesar de ser de clases sociales muy opuestas. Eso permitirá a Jasmina ser la alegría de la huerta y de paso insuflar vida a Miguel, bastante tocado de su ruptura matrimonial.


Mariola Fuentes y Sergi López

 
Esta película tiene una cosa que a mi me encanta, y es que desde el primer momento la historia te engancha y no puedes dejar de verla. Mariola Fuentes está soberbia, Sergi López en uno de sus mejores papeles (hay otros films dónde no me gusta tanto) y Emilio Gutierrez Caba como mejor secundario está de 10.
A veces, da la impresión de que el pobre Miguel puede llegar a volverse más loco que sus pacientes, pero entre la ayuda de su compañera y su amigo doctor... sale adelante.
Esta gran comedia, con algún momento dramático es un soplo de aire fresco, que te deja renovado después de verla. Cómo me gusta el detalle de llamar desde cabina telefónica a teléfono fijo, eso con la tecnología móvil se ha perdido...

Emilio Gutiérrez Caba
 
 
Aquí os dejo con una escena de este gran film, cuando el doctor recibe en su consulta a varios de sus pacientes, y os puedo asegurar que es una película que se hace corta.
 



 
 
 


Y la banda sonora contiene el tema Again de Olga Román, realmente extraordinario.