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lunes, 26 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCXLXIX)


Como llevo diciendo estos días, en el año 2019 Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix, fue un auténtico peliculón. El actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hizo de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le dio una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia. 
Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix fue premiado con el Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película distaba bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.


Una escena que se ha convertido en icónica, es la del baile en las pronunciadas y largas escaleras de Arthur ya convertido en Joker, que es realmente espectacular mientras suena Gary Glitter y su Rock and roll, mientras dos policías le persiguen.

Os dejo con la mítica escena.

viernes, 23 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCXLVIII)

Como decía ayer, en el año 2019 Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix, fue un auténtico peliculón. El actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hizo de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le dio una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia. 
Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix fue premiado con el Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película distaba bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.


En una escena memorable, justo después de matar a tiros en el metro a tres tipos que se estaban metiendo con él, Arthur sale corriendo y acaba en unos baños, donde baila y se transforma definitivamente en el Joker, acompañado por la música 
de viola de Hildur Guðnadóttir, una compositora islandesa de Reykjavik, probablemente lo único del film que pueda competir con el trabajo sublime de Phoenix.

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCXLVII)

En el año 2019 Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix, fue un auténtico peliculón. El actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hizo de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le dio una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia. 
Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix fue premiado con el Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película distaba bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.

Precisamente en una escena muy impactante Arthur va al programa de Murray Franklin (Robert de Niro) como invitado y donde dice que él fue quien mató a los tres chicos del metro, admitiendo que su vida no es más que una comedia. A partir de ahí suelta un discurso contra la sociedad, que acaba cuando le pega un tiro a Murray.

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 6 de agosto de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXIX)


Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix vio la luz en 2019 y hubo un antes y un después. Decir que el actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explicaba la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos. Todo ello hizo que recibiera la estatuilla, cosa que me quedó clara desde el primer visionado.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.
Todo esto acompañado por la impecable música de Hildur Guðnadóttir, una compositora islandesa de Reykjavik, probablemente lo único del film que pueda competir con el trabajo sublime de Phoenix.


Os dejo con el tema Call me Joker que cierra la banda sonora.

martes, 31 de diciembre de 2019

Las mejores películas de 2019 (1-5) Parte 1



Y por fin llegamos a las posiciones de honor, cinco películas con las que disfruté de forma increíble en mi butaca. Aquí tenemos un spin-off de un villano mítico con una actuación estelar de su protagonista, un western atípico con dos actores en estado de gracia, una muy divertida película con la mejor banda de la historia como base musical, un film con la música como hilo conductor que te lleva por muchos sitios de EEUU con sus dos personajes y por último una mítica batalla de la II Guerra Mundial recreada de manera tremenda.

1. Joker de Todd Phillips

Una de las películas más esperadas del año era, sin duda, Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix. Antes de nada, decir que el actor se ha dedicado en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.
Una de las cualidades más impresionantes del film es que es clásico y moderno a la vez, por un lado nos aporta cosas del cine antiguo, detalles clásicos como el cine donde proyectan a Chaplin, la viola que suena en la banda sonora, muy barroco, o las letras de los títulos, clásicas. Pero por otro lado, las modernidades de una ciudad despiadada y fría como Gotham, que intenta ser más humana, están perfectamente reflejadas. En otro orden, el director sabe utilizar los recursos del flasback o los sueños mentales del protagonista para inventar escenas realmente impactantes. Pero lo mejor de todo, es la libertad que la cinta posee, en la que acaba reinando la anarquía que el propio protagonista propugna. Pero no quiero llevar a engaños, Joker es una película difícil, no resulta cómoda, por así decirlo, y esa es otra de sus grandes virtudes.
Un film que hacía falta, llevamos mucho tiempo admirando a superhéroes perfectos y sus aventuras adecentadas de lujo, ya era hora de un puñetazo cinéfilo de este calibre. Una obra maestra que gana con el tiempo y seguirá ganando.

Os dejo con el tráiler.





2. The Sisters Brothers de Jacques Audiard


Jacques Audiard dirige esta co-producción francesa-americana con participación española y rumana que nos cuenta las peripecias de dos hermanos en Oregón hacia 1850. El propio Jacques y Thomas Bidegan adaptan la novela de Patrick Dewit. Charlie y Elie Sisters, interpretados por unos maravillosos Joaquin Phoenix (no sorprende) y John C. Reilly, son dos hermanos sin padre (lo mató Charlie) con maneras de ser y aspiraciones completamente opuestas y diferentes, aunque comparten el trabajo de hacerle labores digamos poco gratificantes al Comodoro de su ciudad, al que da vida Rutger Hauer, aunque solo se le vea fugazmente en dos escenas. Pero ellos se complementan y evidentemente se defienden el uno al otro, ya que su trabajo les hace estar al filo de la muerte constantemente.
Estos dos hermanos recorren el oeste a golpe de pistola, siendo implacables tiradores y aniquiladores natos, en una época donde imperaba la fiebre del oro. Su último encargo es encontrar a un químico que tiene una fórmula infalible para detectar oro, sin tener que hacer búsquedas interminables, aunque ello conlleva su riesgo. Ese químico es Hermann Kermit Warm (Riz Ahmed), al que persigue John Morris (Jake Gyllenhaal) y que se acabará haciendo su socio, aunque su labor inicial era dejarle a Warm en bandeja a los hermanos para sustraérle la fórmula. Media película es la persecución, entre paradas, borracheras, noches a la intemperie con animales que les atacan y traumas del pasado que nos les dejan dormir.
Así los Hermanos Sisters van sufriendo una evolución en todo el trayecto, sus conversaciones, su manera distinta de ver las cosas, cambiará ya definitivamente cuando llegan a San Francisco y más concretamente cuando conocen a Warm y Morris. El exceso, la muerte, y pegar tiros, podrían cambiarse por algo más productivo y sin tanto riesgo.
Hablamos de un western atípico, que por un lado tiene los típicos tópicos, pero por otro aporta ese lado más racional y menos salvaje, encarnado por el papel de Riz Ahmed sobre todo, un tipo algo filósofo de la vida, pero también con mentalidad emprendedora y empresarial.
Nunca se ha de olvidar la codicia del hombre, y si hay oro de por medio mucho más.
El final del film es de lo más tierno que he visto en años.

Os dejo con el tráiler.






3. Yesterday de Danny Boyle


Muchas son las expectativas que había generado Yesterday, la nueva película dirigida por Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millonaire, Trance, etc...) y con guión de Richard Curtis. Y muchas han sido las reacciones sobre ella, antes (sólo visto el tráiler) y después de verla (que es cuando hay que juzgar). Pero todo este revuelo, viene dado porque en la historia y en la música que se escucha en el film están The Beatles por medio, y claro ahí es cuando todo se dispara. Y tengo que decir que no es fácil, nada fácil, hilar una película de marcado acento romanticón con la música de los Beatles y que no sea empalagoso ni demasiado dulzón, y creo que este film lo consigue, de hecho sale bastante victorioso. Por otro lado, los muy fanáticos de la banda de Liverpool, pueden sufrir alguna sorpresa ya que no se trata de volver a oír sus canciones, es otro punto de vista distinto el que se muestra aquí, y esa es una de sus virtudes.
La trama de la película nos habla de Jack Malik, interpretado por Himesh Patel, un tipo que trabaja en un supermercado y canta canciones más bien mediocres y cuya mánager, Ellie Appleton, a la que da vida Lily James, es la única que confía en sus posibilidades y anima a seguir persistentemente hasta conseguir el éxito. Pero es cuando él tiene un accidente con su bicicleta en medio de un extraño apagón, y este es el cambio en el guión más curioso, cuando se da cuenta de que las canciones de The Beatles no las conoce nadie y que si él las interpreta (porque las recuerda) se puede hacer de oro. Y esa es la quimera que hace tan especial la película y que la sostiene hasta el final, si nadie excepto tú, conoce esas canciones y las puedes interpretar, serás famoso en breve, ya que el material es de primer orden.
Evidentemente para las personas que como fans de los Beatles fueran a ver la película, probablemente muchos pasarían de la historia de amor de los protagonistas, en la que el guionista es experto, y otros se meterían de lleno porque ven reflejada parte de su vida, pero de lo que estoy seguro, es de que hay un momento en la cinta donde se les saldrán los ojos de las órbitas e incluso se encogerá más de un corazón.
Por otro lado, me gusta ese enfoque de esa visión de buitres carroñeros que anidan en la industria musical y que en cuanto ven un diamante en bruto van a explotarlo para su propio beneficio, que aunque sea un tema muy manido, nunca está de más recordarlo.

Os dejo con el tráiler.






4. Green Book de Peter Farrelly


Peter Farrelly dirige Green Book, un biopic con tintes dramáticos pero con grandes dosis de humor. Ya el tráiler anunciaba una gran película, pero después de ver el pre-estreno en el cine en su día, he de decir que me parece una película extraordinaria y seria candidata a los Oscars, que al final se llevó como mejor película.
Viggo Mortensen y Mahershala Ali hacen un ejercicio interpretativo de mucho nivel, el primero interpretando a Tony Lip, un tipo duro e italoamericano del Bronx, que pasó poco por la escuela, y cuyos puños arreglan todo tipo de problemas, mientras el segundo da vida a Don Shirley, un sofisticado pianista, de refinados gustos musicales y también personales, que es afroamericano y de fama mundial. Tony, después de una pelea en un club nocturno donde trabajaba, busca trabajo, y de las muchas ofertas que tiene, decide ser chófer de Don, y realizar juntos una gira por el Sur de Estados Unidos, los estados más racistas, es decir, Pennsylvania, Alabama, Indiana, Carolina del Norte, etc... Hablamos del año 1962...
Pero esta película, y lo digo para calibrar si es una gran joya (que para mi sí lo es) o no, tiene un guión extraordinario, dos actores maravillosos, con gran química y en estado de gracia y una banda sonora memorable.
El film trata una historia real, la de la amistad que acabó surgiendo entre el refinado pianista y su chófer, relaciones públicas y demás cargos que fue sumando, y que se forjó en esa gira de unos dos meses de duración aproximada. Tony es algo racista, pero cuando empieza a escuchar a Don en sus conciertos, queda prendado, y acabará defendiéndole a capa y espada.
Lo mejor de esta historia y de la película, es que todo fluye de manera natural, no hay nada impostado y los pasos que se dan son coherentes y hacen que te creas la historia de principio a fin. Es tan así, que los propios personajes van sufriendo una evolución que permite que sus personalidades antagónicas, vayan poco a poco teniendo acercamientos y puntos de encuentro, tienen un toque quijotesco.
Todo esto se debe también a las magníficas interpretaciones de ambos, añadiendo matices propios de cada actor que hacen de su trabajo algo impecable.

Os dejo con el tráiler.





5. Midway de Roland Emmerich


Roland Emmerich es el director de Midway, un cineasta alemán al que le han llovido palos de toda clase y condición por muchas de sus cintas anteriores. Hablamos del director de Soldado Universal, Godzilla, Independence Day o 2012, en tono grandilocuente o catastrofista, o más serias como El Patriota. Pero es precisamente, en la onda seria de esta última, en la que ha enfocado Midway. Y no nos olvidemos de que tiene una gran calidad y sabe dar forma a historias como gusta en Hollywood.
Y aquí se mete en una historia de la que ya hay muchos antecedentes, pero que él convierte en puro espectáculo y con un sabor vintage que le queda realmente fastuoso, una mezcla de antiguo y moderno que alcanza momentos de excelencia.
Es importante reflejar una cosa que se dice al inicio, que está basada en hechos reales, pero claro siempre te queda la duda, los hechos reales para los ganadores son unos y para los perdedores son otros. Pero si he de mojarme, diré que el relato aquí es bastante fidedigno y se explican claves fundamentales de todo lo que sucedió tanto en el ataque japonés a Pearl Harbor, que recordemos está en Hawai, como las posteriores reacciones de todo tipo de Estados Unidos, y un amplio desarrollo de la decisiva Batalla de Midway. Pero la primera escena se desarrolla en Japón en 1937, y da muchas pistas del porqué del conflicto.
Sólo ya la escena del ataque a Pearl Harbor es una gozada visual, pero eso irá a más hasta explotar de manera grandilocuente en la mítica batalla del pacífico.
Por si fuera poco el reparto es brutal, Ed Skrien, Patrick Wilson, Luke Evans, Dennis Quaid (¡cómo está de mayor!), Woody Harrelson (excelso), Aaron Eckhart, etc., cuya labor es muy buena, aunque la construcción de los personajes les lleva a explotar los tópicos y no aportar mucho. Pero el Señor Emmerich, y esta es la gran virtud del film, ha hecho un tratamiento de la acción realmente brillante con unas batallas aéreas de lo mejor que se ha visto, que tienen una precisión, un ritmo y una devoción a su vez, absolutamente brutales. Evidentemente la tecnología del siglo XXI ayuda y la sabe aprovechar al máximo. Eso provoca que la narrativa quede algo coja, y no por su rigor histórico que diría es del 100%, sino porque la diferencia de intensidad y clímax entre las escenas bélicas y el resto de escenas es importante, aunque he de decir que incluso eso se lo perdono, porque con las batallas aéreas disfruta uno como un niño con zapatos nuevos, aparte de su magnífico homenaje a los criptógrafos.

Os dejo con el tráiler.

lunes, 7 de octubre de 2019

Joker (2019)


Una de las películas más esperadas del año era, sin duda, Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix. Antes de nada, decir que el actor se ha dedicado en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.


La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.


Una de las cualidades más impresionantes del film es que es clásico y moderno a la vez, por un lado nos aporta cosas del cine antiguo, detalles clásicos como el cine donde proyectan a Chaplin, la viola que suena en la banda sonora, muy barroco, o las letras de los títulos, clásicas. Pero por otro lado, las modernidades de una ciudad despiadada y fría como Gotham, que intenta ser más humana, están perfectamente reflejadas. En otro orden, el director sabe utilizar los recursos del flasback o los sueños mentales del protagonista para inventar escenas realmente impactantes. Pero lo mejor de todo, es la libertad que la cinta posee, en la que acaba reinando la anarquía que el propio protagonista propugna. Pero no quiero llevar a engaños, Joker es una película difícil, no resulta cómoda, por así decirlo, y esa es otra de sus grandes virtudes.


Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix está de Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película dista bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.
Por supuesto hay actores de reparto de un nivel extraordinario, está un tremendo Robert de Niro, que da vida a un presentador cómico de televisión, Frances Conroy que es Penny Fleck, la madre de Arthur o Brett Cullen haciendo de Thomas Wayne, padre del futuro Batman.


Un film que hacía falta, llevamos mucho tiempo admirando a superhéroes perfectos y sus aventuras adecentadas de lujo, ya era hora de un puñetazo cinéfilo de este calibre.

Os dejo con el tráiler.

miércoles, 31 de julio de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIII)


Pocas veces sucede que la segunda parte de una película esté al nivel de la primera, y eso pasa con Resacón 2 (The Hangover, Part II) de 2011, dirigida por Todd Phillips. Con un tipo de humor muy parecido, ocurrencias muy originales, muchas muy bestias, ahí sigue arriesgando dentro de la comedia, y no tirando de tópicos como meteduras de pata o cosas así. La única diferencia con la primera es que todo se desarrolla en Tailandia, en vez de en Las Vegas, y quizás eso realmente es el gran atractivo que hace que sea diferente ya desde el inicio. También hay ritmo trepidante, sorpresas, etc...
En una escena donde empiezan a descubrir que pasó en su noche loca, causado por las drogas que les dio su amigo Alan sin avisar, Stu habla con una mujer tailandesa, que le dice que lo hicieron todo y que se quería casar con ella, y habla de su esperma... era un travesti... la cara de los protagonistas y su caída al suelo es muy graciosa.


Os dejo con la escena.

viernes, 14 de junio de 2013

The Hangover Part III (Resacón 3) (2013)

 Cartel del film

 
 
 
 
 
Todd Phillips dirige la tercera parte de ésta disparatada historia, que parte de una loca despedida de soltero en Las Vegas en la primera entrega de 2009. Aquí no hay resacón como tal, ni fiesta de graduación... pero es salir a la carretera y cualquier cosa puede pasar con éstos chicos. Está claro que es una película para pasarlo bien y reir, y en eso siguen a buen nivel, el problema es que han perdido capacidad de sorpresa, y cierto interés.
 
 






 
 
 
 
 
 
Tras el trauma de la muerte de su padre (después de un accidente con una jirafa), Alan (Zach Galifianakis) es llevado por sus amigos a un centro especializado, pero en el camino se topan con una sorpresa que les desvía de su destino. La manada que forman Phil (Bradley Cooper), Stu (Ed Helms), Doug (Justin Bartha) y el barbudo y descontrolado Alan se las tienen que ver con Marshall (John Goodman), un peligroso capo de la mafia que les obliga a responsabilizarse de cabos sueltos y deudas pendientes, que sin saberlo ocasionaron sus salvajes aventuras en las Vegas y luego en Tailandia.
 
 
 
 
 
 





 
 
Lo mejor de la película es su prólogo y su epílogo, curiosamente. Con un prometedor arranque, con un entierro deternillante, se torna previsible en muchas partes de la película.
Se trata de una comedia con varios gags eficaces, y a pesar de que intenta ser tan salvaje y estridente como sus predecesoras, es menos gamberra, más tierna y menos graciosa.
John Goodman tiene una presencia solvente, pero la película lo fía todo a las geniales perlas de Alan y a las perrerías del demente y depravado Mr.Chow (Ken Jeong).
 
 







 
 
 
Tampoco el forzado retorno a Las Vegas, dónde empezó todo, hace justicia al buen recuerdo que nos dejó esa gran gamberrada de aquella primera parte, que no ha sido superada.
A pesar de todo, una buena banda sonora (se recupera a aquel grupo de niños Hanson, Hurt de Nine Inch Nails, etc...) y la diversión están aseguradas.

 
Os dejo con el trailer del film.