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viernes, 7 de enero de 2022

Dawn of the Planet of the Apes (2014)

En 2014 Matt Reeves dirige la secuela de El origen del planeta de los simios, titulada El amanecer del planeta de los simios. Si recordáis cuando hablé de aquella película, terminaba con la aparición del devastador "virus de los simios" desarrollado en un laboratorio (se veían sus primeras consecuencias en las últimas escenas) y que casi acabó con los humanos, mientras un grupo de simios muy evolucionados y liderados por César, se han convertido en la raza dominante en el planeta, este es el punto de partida de este film. En un ambiente poco menos que apocalíptico, los humanos que han sobrevivido al virus (al que ahora son inmunes) están a la defensiva y sobreviven en duras condiciones.


Los simios desde su asentamiento en las montañas dominan y cubren una zona donde hay situada una presa, cuya energía que produce es necesaria recuperar para darle sobre todo luz a los humanos. Malcolm (Jason Clarke) monta una expedición hacia dicha presa, que no sale del todo bien, pero consigue tener un acuerdo con César (Andy Serkis), ya que es razonable y busca el bien de los suyos, por lo que firman una tregua que evite una guerra que determinaría sin duda la raza dominante y una locura.
Cabe destacar y mucho, que los primeros quince minutos de la cinta prescinde por completo de diálogos (sólo hay sonidos para mostrarnos cómo se comunican los simios entre sí) y su modo de vida. Es vida en paz y armonía con sus semejantes también establece una jerarquía y diferenciación suficiente, lo que provoca que cuando veamos a un simio importante sepamos quién es y de qué va.

A pesar de ese acuerdo inicial entre Malcolm y César, por ambos bandos hay gente que va por libre y todo se complica. El director hace una cosa importante y es que nos sumerge tanto en lo que sucede en pantalla, que realmente nos fastidia y nos da rabia que suceda lo que ya imaginamos que va a pasar. Ahí precisamente es donde se trata de evitar mostrar a humanos o simios como el enemigo natural (una imposición del director para hacer la película que era evitar que los primates fueran demonizados), lo que crea una dicotomía emocional muy interesante, donde detalles incluso facilones, funcionan de manera eficaz.


Jason Clarke borda su papel de Malcolm, al que el propio César acaba considerando su amigo. Andy Serkis está debajo de la piel del simio y su actuación se sale de la pantalla. Esta película tiene una gran virtud y es la de aunar con gran pericia la necesidad de ser espectacular (lo es en el combate final y ese momentazo del tanque) con el hecho de que el espectador exigente necesita algún tipo de conexión emocional, para que no se convierta la batalla en una mera sucesión de escenas violentas bien resueltas sin más. Y es evidente que la profundidad en algún momento decae, pero Reeves consigue que no desconectemos en ningún momento de lo que pasa, manteniendo una tensión encomiable.


En resumen El amanecer del planeta de los simios es un entretenimiento de primer nivel, una gran película, y una secuela que supera con holgura lo logrado en la primera entrega de este reboot. Sin ser perfecta, sus virtudes son tan grandes que no lo necesita.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Star Wars: Episode IX - The Rise of Skywalker (2019)


J. J. Abrams ha retomado la dirección en el que se supone es el cierre de la trilogía Star Wars, y no sólo eso, el cierre de una saga entera de 9 episodios. No conviene olvidar que desde 2012 George Lucas ya no tenía el control de la saga, que pasó a Disney. Y he de decir, como ya dije en su día del Episodio VIII, donde había unos fallos de guión de Rian Johnson que hacían bajar el nivel, que en esta última entrega era en la que muchas cosas debían quedar resueltas, y en la que debían desaparecer los pocos personajes antiguos que quedaban y hacerlo de una manera digna para ellos. Como ya hizo en el Episodio VII, Abrams despliega su maestría para el entretenimiento, y en la primera parte de la película sobre todo, lo hay a raudales. En eso sigue sin decepcionar, otro tema es como lidia con cuestiones fundamentales. Se trata de un traca final arriesgada, donde hay aciertos, pero también errores dolorosos.


Qué duda cabe que el director debía dar mucha información y desde luego hay sobreabundancia de ella y da la sensación de que ha tratado por todos los medios de que nada se quedara en el tintero, que todo tuviera su explicación y que se disiparan todas las dudas que episodios anteriores habían provocado. Pero para mí, una clave muy importante en toda esta última trilogía, era el personaje de Kylo Ren, ya que sustituir nada más y nada menos que al mejor villano de la historia como era Darth Vader, no es tarea sencilla, y aquí era donde ese personaje debía explotar, y sinceramente la decepción ha sido tremenda, eso hace que cojee todo el film, a pesar de recuperar al malvado Palpatine. Y cuando digo explotar, es que fuera lo más parecido a aquel malvado Vader, pero está a años luz.


Por otro lado, en el sentido positivo, Rey descubre su linaje, algo que nos tenían oculto desde hacía dos películas, pero que sale a la luz aquí, aunque no es una Skywalker, si es la heredera del legado y ha adquirido todas sus habilidades por sus dos grandes mentores Luke y la Princesa Leia. Es la que se torna en protagonista principal y lo asume muy bien, de hecho es la que salva los muebles en todos los sentidos, contando con la inestimable ayuda de Finn y Poe. Esa unión del grupo protagonista es uno de los mayores aciertos del director, que ya lo iniciara dos capítulos atrás.


Se ha buscado provocar emociones en el público, y desde luego que las hay, pero en los clímax es donde da una de cal y una de arena, por un lado dices siii, y por otro dices ¿pero esto qué es?
Se corrigen cosas de Los Últimos Jedi, como que cada personaje iba por su lado, sino que aquí es el grupo el que comanda y una líder dentro de él que toma decisiones. Además Abrams juguetea bastante con el exceso continuamente, y eso hay que dominarlo muy bien cuando te estás jugando el cuello. Por eso avanza sin parar e intentando tocar la fibra en cada una de las secuencias, y hay veces que lo consigue sin duda, golpes de efecto fuertes, pero como ya he dicho para que un film sea grandioso, el villano debe ser muy bueno...


Os dejo con el tráiler del film.