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viernes, 21 de febrero de 2025

Soy Nevenka (2024)

Soy Nevenka es una película dirigida por Icíar Bollaín en 2024 y que trata la historia real de Nevenka Fernández a la que da vida Mireia Oriol, que en el año 2000 tenía 24 años y era la concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada, León. Su acceso al puesto sin experiencia previa, se debía a la insistencia de Ismael Álvarez al que encarna Urko Olazabal, el alcalde reelegido, un hombre acostumbrado a hacer su voluntad en lo político y en lo personal, un personaje muy habitual en este país, al que le gente le vota a él antes que al partido que representa. Al principio tienen una fugaz relación que ella decide cortar, pero que él quiere continuar y empieza a acosarla de manera implacable. En todo ese proceso, ella empieza a sufrir por parte del alcalde vejaciones en los plenos, y desaires que no pasan desapercibidos para la líder de la oposición. El acoso es de tal magnitud que ella empieza a bloquearse y a coger un miedo atroz a Ismael que llega a rayar la locura, afectando a su vida diaria, provocando bajas laborales y demás.


Ella decide finalmente denunciar en marzo de 2001, pero sabe perfectamente que deberá pagar un precio muy alto, ya que su entorno familiar no le apoya del todo, la sociedad de Ponferrada apoya al alcalde y no a ella, y los medios le someten a un juicio público. Hemos de recordar que hace 24 años, este tipo de temas se veían de manera muy diferente, de hecho la sociedad de entonces no estaba preparada para escuchar nada sobre los habituales abusos sexuales en los puestos de poder. A día de hoy habría sido defendida por todos lados, fue Nevenka Fernández la primera mujer en denunciar a Ismael Álvarez por acoso en este país y con todo en contra. En el film se cuenta como llegó a haber incluso manifestaciones en Ponferrada a favor del alcalde con la frase por eslogan: " a mí no me acosan, si yo no quiero".
Creo que Icíar Bollaín por las declaraciones que le he escuchado, decidió no centrarse tanto en el juicio, ya que hay muchas películas de juicios y los abogados se convierten en protagonistas, y centrar el protagonismo en ella, su enorme sufrimiento y en mostrar a Ismael como el típico hombre carismático, atento, cercano, con fama de mujeriego, de esos de los que la gente se fía, pero que lleva dentro un animal político aferrado al poder, y cuyo escudo protector es decir que todo lo hace por ayudar a los habitantes de su ciudad.


Este caso inició en España el movimiento #metoo, bastante antes de que se inventara el término. Pero ante todo Nevenka Fernández fue una pionera absoluta al llevar por primera vez a un político influyente y con tentáculos alargados, además de muy popular, ante los tribunales por acoso sexual y laboral. Su exposición fue tan brutal que tuvo que salir de España, buscar una nueva vida personal y laboral fuera de nuestro país y no sólo eso, si no que consiguió la victoria en dicho juicio, que dictó sentencia condenatoria a Ismael Álvarez que tuvo que dejar su puesto e indemnizar a la víctima. 
En definitiva un buen retrato de como se puede socavar a una persona a base de golpetazos e insistencia, hasta romperla en pedazos anímicamente y descomponerla.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 25 de junio de 2019

Cariño (2017)


Miki Esparbé y Ricardo Gómez dirigen este corto llamado Cariño, en el que el personaje principal interpretado por Pepe Lorente intenta concentrarse en el discurso que va a soltar a Laura (a la que da vida Nuria Herrero) su novia, ya que le ha puesto la cornamenta con su mejor amiga Paula. El problema viene cuando su chica al grito de cariño le avisa de su presencia, es entonces cuando su preparado discurso... no estaba tan preparado...


Os dejo con Cariño.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

1898. Los Últimos de Filipinas.


Salvador Calvo dirige este film sobre la historia que aconteció a finales del siglo XIX, con uno de los pocos reductos coloniales que le quedaban al ya pobre Imperio Español, Baler, en la Isla filipina de Luzón. Los insurrectos filipinos asediaron durante 337 días al destacamento español que venía de Manila, formado en su mayor parte, por soldados que ni sabían disparar.
Este destacamento iba a restaurar el orden en la zona, después de que el anterior fuera salvajemente atacado, y del cual quedaron pocos supervivientes, entre ellos el Sargento Jimeno (Javier Gutiérrez), que es el que les recibe y pone al día en Baler, aunque antes en su llegada a la playa, es Fray Carmelo (Karra Elejalde) quien les atiende.


La película es buena, sin dudarlo, buena dirección, los temas técnicos como puesta en escena, fotografía y demás todo perfecto, además de unas localizaciones tremendas de la zona. El guión está bien, basado en unos hechos históricos que son los que son, y que por momentos nos recuerdan a otros grandes asedios del cine, como el mítico del Álamo, aunque las proporciones de soldados sean mucho menores en este caso, el final también diferente, y las circunstancias también otras, ya que aquí el nivel de los militares españoles era de promesas.
Pero el problema, es que el film en todo momento transmite una sensación de tristeza, y de que las cosas se hicieron tan mal, que los resultados no pueden ser más que los que fueron.


Por si fuera poco el reparto es brutal, teniendo una mezcla de veteranos y enormes actores como Luis Tosar (Teniente Martín Cerezo), Eduard Fernández (Capitán Enrique de las Morenas), Carlos Hipólito (Doctor Vigil), Karra Elejalde y Javier Gutiérrez, que interpretan a los cargos de responsabilidad del destacamento, junto a otros más jóvenes que están a sus órdenes y que empiezan a despuntar como Patrick Criado (Soldado Juan), Miguel Herrán (Soldado Carvajal), Ricardo Gómez (Soldado José), Emilio Palacios (Moisés) y el que cuenta la historia en primera persona, Álvaro Cervantes (Soldado Carlos) que son los encargados de transmitir la angustia de la situación y su relación difícil con los mandos.


Pero el principal problema para mi del film, es que se alarga en exceso, ya que durante mucho tiempo del asedio, hay alguna deserción, y desde el bando filipino se intenta decir a los españoles atrincherados en la iglesia, que en diciembre de 1898, se había firmado un tratado en París entre España y Estados Unidos, que ponía fin a la guerra entre ambos y se cedía la soberanía de Filipinas a Estados Unidos, por unos millones de pesetas. Entre tanto, la película divaga y hace tiempo con la historia entre Carlos y el Cura que fuman opio, para mi sobrante. Es por esto, el título del film, aquellos fueron realmente los Últimos de Filipinas, pero en aquel asedio sucedieron hechos duros, muertes por mala alimentación, entre ellas la del capitán y la del cura, intentos de hacer entrar en razón al teniente que cuesta vidas, y en definitiva una muy triste situación hasta la capitulación definitiva.


En el lado indígena filipino, destacar la preciosa presencia de Alexandra Masangkay (Teresa), mujer de mente distraída de la zona, que canta continuamente canciones en español para desesperar al destacamento, y Raymond Bagatsin (Comandante Luna) al mando de ellos, quien será el encargado de sellar la rendición y dejar salir a los sobrevivientes con seguridad.
La verdad es que el final del Imperio fue desastroso, y se sucedieron páginas lamentables una tras otra y seguidas, como la pérdida de Cuba, Puerto Rico y por último Filipinas, la crónica de una muerte anunciada.


En definitiva, una película que teniendo todo para triunfar, está impregnada de pesadumbre derrotista, es moralista, y acaba cansando, además de centrarse en los conflictos de algunos de los protagonistas, lo que resta importancia a la historia, además de ningunear al narrador, difuminado en el proceso de la trama.

Os dejo con el tráiler del film.