Este fue el primer corto del director bilbaíno Álex de la Iglesia, que le permitiría meter la cabeza por la puerta grande y conseguir que Pedro Almodóvar produjese su primer film, Acción Mutante, un año después. Los protagonistas principales son Álex Angulo el pshycokiller, un personaje inquietante y desquiciado, Saturnino García el cliente que se está tomando un café pero que, tras el asesinato del camarero, es “invitado” por el asesino de la escopeta a servirle más mirindas. Saturnino García consigue un brillante personaje e interpretación.
Completan el reparto J. Antonio Álvarez como el camarero, Óscar Grijalba como el cliente que habla por teléfono y Ramón Barea como el cliente que ve la televisión.
Un corto de terror extraordinario, rodado en blanco y negro y con unos toques a las pelis de terror antíguas sensacional.
"No hay nada como una mirinda bien fría..."
"No hay nada como una mirinda bien fría..."
Disfrutad del corto.