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lunes, 26 de julio de 2021

Escenas míticas del cine (CLXXXII)


En 1994 Robert Zemekis dirigió Forrest Gump, basada en la novela homónima del escritor Winston Groom. Tom Hanks hacía de Forrest Gump, un hombre nativo de Alabama, y cuya vida es descrita en el film, una persona con una leve discapacidad intelectual, algo que no le impide ser testigo privilegiado y en algunos casos decisivo, de muchos momentos trascendentales de la historia de su país, Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo XX, entre 1945 y 1982 para ser concretos. Robin Wright hace de Jenny, la chica por la que Forrest se enamora, aunque su vida fue una continua locura, mientras Sally Field hace de su madre y Haley Joel Osment hace de su hijo.
Después de volver de Vietnam hay muchas protestas contra la guerra, y en uno de esos discursos los hippies animan a Forrest a hablar, un militar desenchufa los cables del micro y solo se escucha el final, pero eso sirve para que Jenny le reconozca y vuelva a reencontrarse con Gump.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 24 de agosto de 2019

Escenas míticas del cine (XCIX)


En 1994 Robert Zemekis dirigió Forrest Gump, basada en la novela homónima del escritor Winston Groom. Tom Hanks hacía de Forrest Gump, un hombre nativo de Alabama, y cuya vida es descrita en el film, una persona con una leve discapacidad intelectual, algo que no le impide ser testigo privilegiado y en algunos casos decisivo, de muchos momentos trascendentales de la historia de su país, Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo XX, entre 1945 y 1982 para ser concretos. Robin Wright hace de Jenny, la chica por la que Forrest se enamora, aunque su vida fue una continua locura, mientras Sally Field hace de su madre y Haley Joel Osment hace de su hijo.
Precisamente una escena para mi muy tierna, es cuando Forrest conoce a su hijo, que él no sabía que había tenido con Jenny, al visitarla después de recibir una carta suya. El momento en que Jenny comunica a Forrest su paternidad es un shock para él, ya que teme que tenga su mismo problema, pero ella se encarga de decirle que es de los más listos de su clase, pero lo mejor viene cuando ven la tele juntos y giran la cabeza al mismo lado... 


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 7 de octubre de 2017

Blade Runner 2049


35 años han pasado de aquella obra maestra dirigida por Ridley Scott llamada Blade Runner, y ahora se estrena la segunda y esperada parte, Blade Runner 2049, dirigida por Denis Villeneuve y que tiene a Ridley como productor ejecutivo. Es evidente, que esta segunda entrega tenía dos posibilidades, una era ser un fracaso y la otra estar a la altura de su predecesora, porque superarla es imposible, y después de verla ayer, me inclino más por la segunda opción.
El film visualmente es un portento, la puesta en escena es abrumadora, también ayuda que en 35 años los medios técnicos son más y mejores, pero se utilizan de manera maravillosa, la historia que tiene conexión evidente con la original, es un guión fantástico, los actores están casi todos brutales, y la única pega bajo mi punto de vista es que la cuestión de la banda sonora se me queda corto, por momentos no es más que un mero acompañamiento, cuando en su día formaba parte de la película y describía escenas de manera espectacular, se echa de menos y mucho a Vangelis.


En cuanto a la película en si, recordemos que la de 1982 fue criticada en su día por su desarrollo lento, aquí eso no cambia, ni falta que le hace, su recreación del mundo distópico en 2049 es fantástico, y han pasado 30 años desde los acontecimientos que se contaban entonces. Aquí un nuevo Blade Runner, llamado K (Ryan Gosling) trabaja para su jefa a la que llama Señora, la teniente Joshi (Robin Wright), y que le encarga una misión donde descubrirá un secreto largamente oculto durante esas tres décadas, y que podría arreglar el caos que impera en la sociedad, al cual ayuda la Empresa Wallace, que se hizo cargo de lo que quedó de Tyrell y después del Apagón.
Un detalle muy importante para el buen funcionamiento de la trama, es que no se recurre a la película original, más que cuando es necesario, cuando el hilo conductor lo pide.


Pero lo grande de este film, es que tiene cualidades y virtudes propias. Villeneuve sabe a través de guiños, el recurso de los sueños y diferentes detalles, relacionar ambas películas sin ser abusivo en ningún momento. Aquí hay reflexiones de la esencia de la humanidad, como es la base de la moral, etc... Por otro lado da un nuevo y renovado significado a enigmas que quedaban, digamos en tela de juicio, en la obra primera.
De hecho, hay cosas que van sucediendo que te imaginas cual será su final, pero hay un giro de guión que le hace dotar al film de un concepto muy atrayente. El viaje que emprende K para buscar a Rick Deckard (Harrison Ford), aparte de necesario, dejará muchas cosas claras.


Otra de las cualidades geniales del film, es los nuevos personajes que se han creado en este son alucinantes, y por encima de todos el de Ana de Armas (Joi) la "compañera de K", se trata de un personaje realmente impactante, que crea situaciones alucinantes y que a mi desde luego me dejaron subido a una parra de la que no sé cuando bajaré.
Por otro lado los villanos, encarnados por un excelente como casi siempre Jared Leto que hace de Niander Wallace, patrón de la empresa que fabrica hologramas, replicantes, etc., y su mano derecha Luv (Sylvia Hoeks) que está también espléndida, dan un empaque tremendo al reparto. Sin embargo, el tío Harry... por favor debería dejar de hacer de él, y haber sido Deckard de mayor, que por momentos lo hace... pero... hombre debería estar a la altura.


Villeneuve, por si fuera poco, da sus pinceladas con temas como la realidad virtual como sustitutivo de la realidad tangible (hay una escena fuera de serie), la utilización de la ingeniería genética en la producción de alimentos, exploración de nuevas fuentes nutritivas cuando hay escasez de recursos, cosas todas ellas de las que cada vez se habla más hoy en día.
Sin duda que volver a utilizar a Hampton Francher como guionista, para tender los puentes necesarios argumentales entre ambos metrajes, ha sido una garantía de fiabilidad, pero sin embargo eso no ha sucedido en el aspecto musical y ahí es la única pega. Se ha recurrido a Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, que están a mucha distancia de Vangelis, y por otro lado a Sinatra y Elvis como recursos puntuales en escenas, pero se me quedan cortos, y se me pasan rápidamente de la cabeza.


En definitiva estamos ante una enorme película, cuyas expectativas cumplen de sobra, aunque ya sabíamos de antemano que no iba a superar, simplemente porque no se puede, a la de 1982.
De todas formas, es bueno dejarla reposar y verla de nuevo para apreciar más y más detalles, que los tiene y muchos, y momentos clave en cada diálogo...

Os dejo con el tráiler.

jueves, 29 de junio de 2017

Wonder Woman (2017)


Ayer pude ver Wonder Woman, la nueva y esperada película de DC que viene precedida por buena taquilla y grandes críticas. El film que dirige Patty Jenkins es un divertimento absoluto, que en mi caso particular he disfrutado mucho, eso si, tiene para mi dos peros, primero una duración algo larga, para mi sobran 15 minutos de metraje, y segundo la parte final de la película es la que menos me gustó, como si hubiera faltado el remate final.
Recordemos que los dos últimos títulos de la franquicia, fueron mal recibidas (hablé de ambas aquí), Batman vs Superman que para mi es muy buena, pero tuvo malas críticas y Escuadrón suicida, que ahí se coincide en floja y muy criticada. Evidentemente con esta cinta el salto de calidad es obvio, pero tampoco la pondría como estratosférica.


La dirección del film desde el inicio quiere contar una historia, y ese tesón de la protagonista, Diana, que quiere recibir formación como amazona, a pesar de la negativa inicial de su madre, pero como explicación crucial de lo que luego será su misión. Esa intro, sirve como prólogo lógico, y está perfectamente rodado, visualmente genial, con la escena de la lucha en la playa como momento álgido. Gal Gadot, interpreta a Wonder Woman con dos características que le engrandecen, por un lado su cabezonería, y por otro su ingenuidad, cosas que aprovecha de manera sublime la actriz. Se trata de una defensora de la justicia, que quiere que reine la paz en el mundo, para lo que sus súperdoderes serán muy necesarios. El abandono de Themyscira y el inicio de su propia aventura es algo natural y lógico, que su madre deberá aceptar.


Luego está el protagonista masculino, Chris Pine, que está realmente perfecto y que encima despacha una química fantástica con Gal Gadot. Ambos tienen un cruce, y sus misiones conectan, uno es espía británico en la Primera Guerra Mundial, y ella cree ver que en los alemanes está Ares (hijo de Zeus), Dios de la Guerra, al que debe eliminar. 
Todo este tramo del film funciona por dos cosas, primero porque no se hace nada pesado, el relato es ligero, todo conecta, y segundo porque no hay cosas que sobren, ni historias fuera de contexto. Cuando la película lo requiere hay una escena de acción muy bien rodada, que sube el ritmo, y cuando esta se pausa, los puntos están sobre las ies.


Luego está el tema de los espacios temporales. Cuando Pine entra con el avión que ha robado en suelo turco y llega traspasando las líneas del tiempo, como es lógico alucina cono todo lo que hay en aquella isla llena de amazonas, y en el que solo importan la reina, su hermana que las enseña a luchar y como no, sobre todas ellas Wonder Woman. Hay un momento donde él le dice a ella, que su labor es en el presente y que ella puede modificar el futuro. En mi opinión, eso pierde peso a medida que avanza la película, cuando te das cuenta de que la resolución final se atañe exclusivamente a normas de la época en cuestión, y se separa la lucha entre Wonder Woman y Ares, con la que tienen los soldados británicos contra los alemanes. Aunque los momentos de humor están bien salpicados a lo largo del film, eso ayuda.


Pero esta película, a la que yo le quitaría un cuarto de hora de metraje como decía, para no hacer un pelo largo el final, aporta momentos de mucha intensidad, la batalla en pleno frente de la Primera Guerra Mundial es gloriosa, quizás un poco abrupta la batalla en el pueblo, con ella un poco borriquita con el francotirador del campanario, pero están rodadas de lujo, y se trata de una cinta ante todo divertida. Quizás Diana es demasiado heroína a veces, quiere ella solucionar todo, pero no es algo malo, pero resta protagonismo a los demás. Eso si, pudiendo haber sido un referente absoluto, se queda a las puertas. Por otro lado, esa declaración de que ella cree en el amor, terminó por hacer que cayera rendido y enamorado de Wonder Woman ya para siempre y de su belleza.


Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Everest (2015)

Cartel del film

Baltasar Kormákur dirige esta cinta basada en hechos reales sobre las expediciones que trataron de subir al Everest en 1996, en concreto dos de ellas. Se trataba de una época donde se sucedían muchas subidas a la cumbre más alta de mundo, en una fiebre que cada vez ganaba más adeptos. Se supone que todos tenemos un porqué por el que luchamos o motivos por los que justificamos nuestros actos, en ese sentido esta película trata de descubrirnos las sensaciones y los motivos que condujo, a estas expediciones en concreto, a intentar la hazaña.
Everest es un film eminentemente elocuente y vertiginoso, y funciona como una crónica audiovisual con una calidad de imagen espectacular.




La película, a parte de mostrarnos todo lo sucedido a aquella expedición, en la que no sólo había montañeros, sino periodistas, gente de negocios y demás, nos relata como uno de esos periodistas en un momento de la ascensión pregunta a todos porqué quieren subir esa montaña, ya que aparentemente no sólo es un tema de superación física, sino de llegar al límite y tener una victoria personal, de superar algo que está al alcance de pocos. Cada uno da su respuesta contando sus motivaciones, y claro, de todo hay, aunque a muchos les cuesta responder a esa simple cuestión, quizás porque es demasiado evidente. Al final todos coinciden en una frase... "porque está ahí".




Pero hay un momento donde las dos expediciones han de unir fuerzas, ya que las inclemencias metereológicas empiezan a condicionar mucho toda la subida, que acabaría siendo una de las peores tormentas de nieve que el hombre ha conocido jamás. El temple de los alpinistas es puesto a prueba, cuando deben luchar contra la fuerza desatada de la naturaleza, y superar obstáculos imposibles en un desesperado intento por sobrevivir. Varios de los que consiguieron subir la cumbre, no consiguieron bajarla.



La parte final del film se convierte en un drama de dimensiones tan gigantes como la montaña, algo que se veía venir, pero no se regocija en los sentimientos. El film no pretende encumbrar a los integrantes de la expedición de forma heroica. No se trata de hacer un retrato nostálgico, aunque algunos diálogos apelen a la épica del momento. Pero eso es lo que más se agradece, en una película que busca la complicidad con el espectador desde la calma y el sosiego, y trata de ser lo más objetivo posible sobre lo sucedido aquel fatal 10 de mayo de 1996.
En cuanto al reparto actoral destacan Jason Clarke (Rob, al mando de una de las expediciones), Jake Gyllenhaal (Scott, al mando de la otra), Josh Brolin (Beck el rudo tejano) o Keira Knightley (haciendo de Jan, la mujer embarazada de Rob) están realmente espléndidos, secundados por un gran elenco.




Os dejo con el tráiler del film.


miércoles, 24 de junio de 2015

State of Grace (1990)

Cartel del film


En 1990 Phil Joanou dirige a un reparto joven pero de lujo en El Clan de los Irlandeses, y llama poderosamente la atención el poco reconocimiento de este film, o quizás mejor decir desconocimiento por parte del público en general, aunque la crítica cinematográfica siempre la ha tratado muy bien a los largo de los años. Esta película sirvió de trampolín, para su exitoso futuro en Hollywood, a gente como Gary Oldman, Sean Penn, John Turturro, etc., pero sin embargo su director apenas ha realizado media docena de películas en los últimos 20 años, la mayoría de ellas para televisión, quizás la muerte de su guionista Dennis McInttyre, justo después del rodaje, algo que pudo afectarle. 


Hablamos de un film que no aporta nada nuevo sobre el cine de gangsters, eso si, la historia está bien construida sobre lugares comunes y plagada de tópicos sobre todo de los irlandeses, ya se sabe, bebedores, juerguistas y violentos, pero eso no ensombrece a una película muy bien realizada y donde el trabajo de los actores es soberbio, ahí está el gran valor para mi, sobre unos personajes bien construidos y coherentes.
Tras diez años de ausencia, Terry Noonan (Sean Penn) regresa al conflictivo barrio de Hell's Kitchen en New York, e ingresa en un grupo mafioso irlandés. El jefe de esa banda es Frankie Flannery (Ed Harris) para el que trabajan algunos amigos de la infancia de Terry y de Jackie (Gary Oldman), el exaltado hermano de Frankie. Al entrar en la banda, Noonan se enamora de Kathleen (Robin Wright), la hermana de los Flannery.


El clásico del policía que vuelve al barrio donde se crió como infiltrado, para hacer caer a sus antíguos compañeros, sirve de base para construir las más de dos horas de drama criminal donde no sobra ninguna escena.
Noonan es un personaje clave, un tipo atrapado por sus diferentes lealtades, una a su jefe de policía Nick (John Turturro), hacia sus antiguos amigos a los que tiene que enchironar, Jackie y Frankie, y en tercer lugar la hermana de éstos, con la que antaño tuvo un romance que se vuelve a reavivar. Noonan es uno de esos personajes torturados, que a Sean Penn se le dan de vicio, y que pronto se verá atrapado en una caída libre de alcohol y violencia de la que difícilmente podrá salir. La actuación de Gary Oldman es de esas para recordar.




Por si fuera poco la música corre a cargo de Ennio Morricone, sobran las palabras.

Os dejo la escena mítica del tiroteo final.